La ejecución de la obra estratégica de reconstrucción y remodelación debulevar Seguí entre Oroño y San Martín tiene algunos efectos colaterales sobre los comerciantes y vecinos de la zona. Por eso, un proyecto pide tomar algunas medidas reparatorias, como eximir el pago de TGI y Drei, y habilitar corredores de circulación para paliar la situación.
Teniendo en cuenta que la obra de gran envergadura que se inició en febrero pasado tiene un plazo previsto de ejecución de 365 días corridos, aunque los cortes de tránsito son por tramo y no durarán un año, la concejal Fernanda Gigliani pidió que la Municipalidad de Rosario evalúe alternativas para la ejecución de la obra pública sin alterar significativamente la vida cotidiana de quienes allí habitan y trabajan.
Efectos colaterales
Los habitantes del barrio manifiestan que la falta de movimiento vehicular provocó una caída significativa en los niveles de venta y hasta cierre de comercios; algunos casos de inseguridad y la imposibilidad de entrar con sus autos a sus cocheras privadas.
“Queremos que se estudie la posibilidad de habilitar corredores en el bulevar, que devuelvan la dinámica y seguridad a ese corredor. Además, garantizar en la medida de lo posible, la circulación vehicular mediante la reducción de los cortes totales, procurando que la intervención afecte de modo alternativo únicamente una mano de circulación de Segui”, explicó Gigliani.
La edil se reunió con vecinos de la zona, quienes le presentaron reclamos vinculados al incremento de situaciones de inseguridad en la zona durante el desarrollo de los trabajos, situación que impacta negativamente sobre la actividad económica y la vida cotidiana del sector.
“Los locales comerciales vieron reducidas significativamente sus ventas, existiendo incluso casos de cierre de comercios históricos que no lograron sostener su funcionamiento frente a la prolongación de las obras”, dijo.
TGI y Drei
En ese sentido, también pidió que la Municipalidad disponga la condonación y/o exención del pago de la Tasa General de Inmuebles, dado que no se prestan los servicios, y el del Derecho de Registro e Inspección a los comercios, industrias, servicios y demás actividades económicas, que ven imposibilitado su funcionamiento, parcial o total.
El proyecto de Gigliani también establece que se arbitren los mecanismos administrativos necesarios para prorrogar automáticamente, y sin costo alguno, las habilitaciones municipales de los comercios y actividades económicas radicadas en el área afectada por la obra, cuyos vencimientos operen durante el plazo de ejecución de los trabajos.
“Sabemos que este tipo de obras de infraestructura resultan necesarias para mejorar la conectividad, la seguridad vial y el espacio público. Pero su ejecución está generando consecuencias sociales y económicas: cortes, vallados, reducción de circulación vehicular y peatonal, además de ruidos permanentes y complicaciones derivadas de la obra”, analizó.
Y agregó: “Lo que pedimos al Ejecutivo es que evalúe alternativas en la modalidad de ejecución de la obra, procurando minimizar las consecuencias negativas sobre la circulación vehicular, el acceso a viviendas y comercios y el normal desenvolvimiento de la actividad económica, hasta tanto se termine lo proyectado para este corredor de la zona sur de Rosario”.
Una obra estratégica
El proyecto integral que refuncionalizará este conector vial de zona sur dejará a nuevo el hormigón en ambos sentidos de la calzada, que presentaba grietas y baches por doquier. El proyecto contempla su reconstrucción a nivel definitivo en los siete metros de ancho de cada una, con una serie de intervenciones urbanas en los 12 metros que ocupa su tradicional cantero central.
La intervención incluirá la reconstrucción de calzada en hormigón, recambio y ampliación de la cañería pluvial, y la reconstrucción de cordones y nueva cuneta de hormigón. En paralelo, comenzará la puesta en valor del cantero central del bulevar, entre Oroño y Ayacucho, intervención que abarca 18 cuadras e incorporará nuevas veredas y senderos peatonales, circuitos aeróbicos, estaciones deportivas, juegos infantiles, parquizado y mejoras en áreas verdes e iluminación. En estas cuadras, hasta Ayacucho, también se intervendrá en la traza vial.
Fuente: La Capital


