El Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) atraviesa un proceso de liquidación y reestructuración que, según denuncian sus trabajadores, podría dejar a más de mil personas sin empleo en distintos puntos del país.
La situación genera especial preocupación en Rosario, donde se anunció el cierre de la estructura local de la obra social, una medida que afectaría directamente a 60 empleados. En la ciudad de Santa Fe, otros 25 trabajadores también enfrentan la posibilidad de perder sus puestos laborales.
Uno de los principales cuestionamientos está relacionado con las condiciones de contratación. Según denuncian los afectados, durante años desempeñaron funciones permanentes mediante contratos temporales que eran renovados sucesivamente, sin acceder a la estabilidad laboral correspondiente.
Esta modalidad, que se extendió durante décadas en algunos casos, sería utilizada ahora como fundamento para concretar las desvinculaciones, sin reconocer la trayectoria y los años de servicio prestados a la institución.
Los trabajadores advierten que detrás de cada despido hay familias que dependen de esos ingresos y personas que dedicaron gran parte de su vida laboral al funcionamiento de la obra social.
En ese contexto, expresaron su preocupación por la falta de respuestas y exigieron soluciones concretas que contemplen sus derechos laborales y su antigüedad.
“No somos números en un expediente. Somos trabajadores, con décadas de historia y compromiso”, manifestaron los afectados, quienes también remarcaron que “los trabajadores no somos descartables”.
Mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de IOSFA y sus dependencias, los empleados reclaman que se garantice el reconocimiento de sus derechos y se adopten medidas para evitar la pérdida masiva de puestos de trabajo.
El posible cierre de la sede rosarina representa uno de los impactos más importantes de este proceso en la región, con 85 trabajadores afectados entre Rosario y Santa Fe, según las cifras difundidas por los propios empleados.


