Rosario se prepara para convertirse en uno de los principales escenarios deportivos del continente. El próximo 12 de septiembre se encenderá el fuego de los XIII Juegos Suramericanos, una competencia que convocará a más de 4.000 atletas provenientes de 15 países.
Durante quince días, la ciudad albergará el 65% de las disciplinas programadas. En total, se desarrollarán más de 50 deportes y 26 de ellos otorgarán plazas clasificatorias para los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
La organización del evento demandó una inversión superior a los 90 millones de dólares por parte del Gobierno de Santa Fe. Del total, 75 millones provinieron de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, mientras que el resto fue aportado con recursos provinciales.
Las intervenciones fueron impulsadas mediante un trabajo conjunto entre la Provincia, la Municipalidad de Rosario y la Legislatura santafesina. El objetivo no solo estuvo puesto en recibir la competencia, sino también en incorporar infraestructura deportiva, urbana y habitacional que permanecerá en la ciudad.
Un Centro Acuático histórico
Una de las principales obras es el Centro Acuático Provincial, construido en el predio del ex Batallón 121, en la zona sur de Rosario. Con una inversión superior a los 12.894 millones de pesos, el complejo cuenta con una piscina olímpica cubierta de 50 metros para natación, polo acuático y natación artística, además de una pileta destinada a los saltos ornamentales.
Tras la finalización de los Juegos, las instalaciones quedarán disponibles para clubes, jóvenes deportistas y atletas de alto rendimiento. De esta manera, Rosario contará con infraestructura especializada para disciplinas que anteriormente obligaban a trasladarse hacia otras ciudades.
En el mismo sector fue levantada la Villa Suramericana, integrada por cinco torres y 254 departamentos. Durante la competencia alojará a las delegaciones internacionales y, posteriormente, las unidades tendrán un destino habitacional permanente.
Ambos proyectos forman parte de una intervención más amplia que busca transformar e integrar urbanamente el sector sur de la ciudad.
Nuevos escenarios para el deporte y la cultura
En el Parque de la Independencia fue construido el Invencible Arena, un estadio multipropósito ubicado sobre avenida Dante Alighieri. La obra demandó más de 11.292 millones de pesos y permitirá recibir competencias deportivas, actividades culturales y espectáculos nacionales e internacionales.
Durante su inauguración, el intendente Pablo Javkin calificó al nuevo espacio como “el sueño del deporte y la cultura de Rosario de no menos de cinco o seis décadas”.
A esta infraestructura se suma el Invencible Rosario, un microestadio emplazado junto al Patinódromo Municipal y al Club Provincial. Cuenta con capacidad para 2.400 espectadores y más de 5.300 metros cuadrados cubiertos. Allí se disputarán las competencias de judo, karate y patinaje artístico.
Los clubes, protagonistas de los Juegos
Las instituciones deportivas rosarinas también tendrán una participación central. Newell’s Old Boys aportará el estadio cubierto Claudio Newell para el vóley y el Coloso Marcelo Bielsa para el fútbol masculino.
El Club Provincial será sede de esgrima, tenis de mesa y levantamiento de pesas, mientras que el predio de Gastón Gaudio recibirá las competencias de tenis. Allí quedarán siete canchas de tenis y diez de pádel destinadas a una futura academia dirigida por el campeón de Roland Garros.
El Jockey Club y Rosario Golf también integrarán el circuito deportivo internacional. De esta manera, los clubes de la ciudad volverán a ocupar un lugar destacado, como ocurrió durante los Juegos Cruz del Sur de 1982 y los Juegos Suramericanos de la Juventud de 2022.
Una nueva imagen para Rosario
La llegada de las delegaciones y las transmisiones hacia diferentes países permitirán que Rosario vuelva a mostrarse ante la región como una ciudad capaz de organizar acontecimientos internacionales.
El evento se desarrollará en un contexto diferente al atravesado años atrás, cuando la violencia y los delitos vinculados con organizaciones criminales dominaron la agenda nacional sobre la ciudad. Desde los gobiernos provincial y municipal destacaron que las políticas de seguridad, la reforma del sistema de persecución penal y las inversiones públicas permitieron comenzar a revertir esa situación.
Más allá de la competencia, las autoridades consideran que las nuevas instalaciones representan una oportunidad para fortalecer el deporte, promover la inclusión urbana y ampliar el acceso de niños, jóvenes y atletas a espacios de primer nivel.
El cierre de los Juegos está previsto para el 26 de septiembre, cuando el fuego suramericano sea trasladado hacia la próxima sede. Sin embargo, Rosario ya proyecta su participación en los Juegos Panamericanos de 2029.
El Centro Acuático, la Villa Suramericana, el Invencible Arena y el nuevo microestadio conformarán la base de esa proyección. Para la ciudad, la competencia no representará solamente un acontecimiento de quince días, sino el comienzo de una nueva etapa deportiva y urbana.


