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martes 18 junio 2024
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Balearon una parroquia y una escuela

Barrio Larrea

Doce balas calibre 9 milímetros perforaron el frente de la capilla María Reina y las puertas del Colegio Paulo VI.Para el párroco Juan Pablo Núñez el hecho tiene que ver con sus presentaciones en torno a la venta de droga en la zona noroeste de la ciudad.

“Mucha gente vino a pedirme plata para irse del barrio. Mucha otra se fue a vivir a lo de un familiar. No quieren estar acá, cansados de vivir siempre en esta situación violenta”, dijo el sacerdote Juan Pablo Núñez, de la parroquia María Reina y del colegio Paulo VI, ambas instituciones en México al 1100 bis, del barrio Larrea, que en la madrugada del domingo fueron blanco de balazos disparados por traficantes de drogas que pretenden acallar sus denuncias.

Sobre el ataque del domingo, contó que fue cuando dormía. Los disparos lo despertaron pero pensó que era un tiroteo más. Aseguró que las balaceras se repiten casi todos los días. Eran las 3.23 de la madrugada del domingo y esa vez –continuó– en lugar de salir a la calle, se fijó por las cámaras de seguridad qué había pasado y volvió a dormir. Recién vio los agujeros cuando se fue a dar misa. Siete tiros fueron directos contra la puerta de chapa del colegio, y unos ocho más perforaron el frente vidriado de la capilla y llegaron al altar.

“La gente cuenta cosas terribles. Los paran en la calle y los extorsionan, les dicen que si hablan los van a matar. A muchos pibes los narcos los captan para vender cocaína en el búnker o tipo delivery. Les regalan motos, les dan plata. Son pibitos de entre 15 y 18 años. A mí los que me amenazaron, que tendrían esa edad, me dijeron que agarrara una parte de la plata y que si no me quemaban. Entonces yo me dije: si quieren una guerra voy a seguir peleando por y con la gente. Yo sabía que me iban a reventar y los denuncié con un mensaje de celular el jueves. Dos días después nos balearon la capilla”.

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