En Rosario avanza un proyecto que busca ordenar el uso del espacio público y mejorar la convivencia urbana: la creación de boxes de estacionamiento exclusivos para motos en zonas con obras en construcción.
La iniciativa, impulsada en el Concejo Municipal de Rosario, propone una prueba piloto de 180 días con el objetivo de garantizar la libre circulación de peatones y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa concreta a los trabajadores que utilizan motocicletas para trasladarse.
La concejala Carolina Labayru explicó que la problemática es cada vez más visible en distintos puntos de la ciudad. “Muchas motos, ante la falta de espacios, terminan estacionadas en la vereda, interrumpiendo el paso”, señaló.
La situación se intensifica en obras en construcción, donde entre 10 y 20 trabajadores por turno no cuentan con lugar dentro del predio para dejar sus vehículos. Esto genera conflictos con vecinos y también sanciones, ya que los agentes de control suelen multar o incluso trasladar las motos al corralón.
El proyecto establece que las empresas constructoras podrán solicitar entre uno y tres boxes por cuadra, cuya ubicación será definida por la Secretaría de Movilidad según las características del entorno, como carriles exclusivos o paradas de transporte público.
Cada espacio tendría dimensiones aproximadas de dos por cinco metros y capacidad para cinco motos, ampliable a siete si se optimiza el lugar. Además, estos boxes no serían de uso exclusivo de los trabajadores, sino que podrían ser utilizados por cualquier usuario.
Otro aspecto clave es que, una vez finalizada la obra, se evaluará la continuidad del estacionamiento según la demanda en la zona.
La propuesta se da en un contexto de fuerte crecimiento del parque de motos en la ciudad, que ya supera las 200 mil unidades. En ese marco, desde el Concejo sostienen que el orden del espacio público no puede basarse únicamente en sanciones.
“El orden no se resuelve solo multando, sino ofreciendo alternativas”, afirmó Labayru, quien también planteó la necesidad de avanzar hacia una planificación integral de la movilidad que contemple a peatones, conductores y distintos medios de transporte.
El proyecto comenzará ahora su tratamiento en comisiones y, de ser aprobado, el Ejecutivo municipal deberá implementar la prueba piloto en tres sectores específicos durante seis meses.


