“El límite de 30 km es porque está comprobado que una persona atropellada a esa velocidad puede sobrevivir, mientras que a medida que aumenta la velocidad de impacto, también crece el riesgo de muerte asociado a ese hecho. Esta semana es la oportunidad de plantear compromisos a nivel nacional y local para promover la importancia de contar con bajas velocidades en las vías urbanas, para lograr ciudades más seguras y habitables”, manifestó Susana Rueda, presidenta del Observatorio de Seguridad Vial.
“También abordamos algunas cuestiones vinculadas al impacto de la implementación de la alcoholemia cero, que desde hace una semana empezó a regir y la necesidad de incrementar los controles para ordenar la circulación vehicular”.
Otro de los ejes abordados fue el impacto de la pandemia en la movilidad, cuyos datos fueron presentados por la gerenta del Ente de la Movilidad, Nerina Magnanelli, quien dió cuenta de que durante la pandemia el flujo de bicicletas creció en un 360%.
La charla estuvo a cargo de María Eugenia Keller, Asesora Nacional en Seguridad Vial y Movilidad Sustentable y representante de la OPS en Argentina. Además, participaron organizaciones vinculadas a la temática, representantes de las escuelas de conducción y autoridades municipales.
“Calles para la vida” es el lema elegido para la 6ª Semana Mundial de la Seguridad Vial de la ONU, que este año se celebra del 17 al 23 de mayo de 2021, y que aboga por los límites de 30 km/h como norma en las calles donde conviven las personas y el tráfico de vehículos.


