El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) encendió un alerta por el calor extremo de color naranja en Rosario y alrededores. Se trata de un aviso relevante ya que las temperaturas pueden tener un efecto moderado a alto en la salud, sobre todo, para los grupos de riesgo.
El aire ya estaba tibio en el amanecer de este lunes de finales de enero. Más de 22 grados a las 7 de la mañana, con la humedad en el 80 por ciento.
Las nubes, que son muchas y permanecerán hasta la noche, no alcanzan para mitigar el fuego de un sol ardiente. El termómetro podría alcanzar una máxima de 37 grados.
En tanto, el martes también será caluroso pero se esperan chaparrones y tormentas que renuevan la esperanza de un alivio aunque sea mínimo. La semana continuará con máximas por encima de los 34 grados sin lluvias.


