Fito Páez volvió a tocar en su ciudad y lo hizo a lo grande: con un recital gratuito frente al Monumento Nacional a la Bandera que este domingo reunió a una multitud estimada en cerca de 300 mil personas. El espectáculo transformó el parque y la explanada frente al río Paraná en una celebración masiva de la música popular que confirmó la estrecha relación de afecta que el artista mantiene con su ciudad natal, que a su vez le sigue prodigando fidelidad a prueba de tiempo.
Desde temprano, familias, grupos de amigos y fanáticos de distintas generaciones comenzaron a ocupar los espacios verdes y las calles cercanas. Con mates, reposeras y banderas, el público fue copando la zona a la espera del show central, precedido por presentaciones de artistas locales que animaron la previa y calentaron el clima del festival.
Cuando Páez apareció en el escenario cerca de las 20, el predio ya estaba completamente colmado. Tema de Piluso sirvió como apertura para que el músico compruebe que “Rosario siempre estuvo cerca”. La convocatoria convirtió al recital en uno de los eventos culturales más multitudinarios de los últimos años en Rosario y en un nuevo capítulo del vínculo simbólico entre el músico y la ciudad donde nació y comenzó su carrera.
El concierto tuvo además un carácter especial: fue de acceso libre y el propio músico decidió no cobrar honorarios, en un gesto que reforzó el carácter celebratorio del encuentro. La producción del espectáculo se financió con aportes de sponsors y empresas privadas que acompañaron la iniciativa.
El recital también funcionó como el punto de partida de la gira internacional “Sale el Sol Tour 2026”, con la que Páez volverá a recorrer escenarios de Argentina y otros países. Pero el kilómetro cero fue Rosario, frente al Monumento, en una postal que combinó música, identidad local y una multitud cantando al unísono canciones que ya forman parte de la memoria colectiva del rock argentino.
El cierre dejó una imagen potente: el río, el Monumento iluminado y cientos de miles de voces coreando clásicos del repertorio del rosarino, en una noche que la ciudad ya inscribe entre sus grandes celebraciones culturales.


