El concierto tuvo además un carácter especial: fue de acceso libre y el propio músico decidió no cobrar honorarios, en un gesto que reforzó el carácter celebratorio del encuentro. La producción del espectáculo se financió con aportes de sponsors y empresas privadas que acompañaron la iniciativa.

El recital también funcionó como el punto de partida de la gira internacional “Sale el Sol Tour 2026”, con la que Páez volverá a recorrer escenarios de Argentina y otros países. Pero el kilómetro cero fue Rosario, frente al Monumento, en una postal que combinó música, identidad local y una multitud cantando al unísono canciones que ya forman parte de la memoria colectiva del rock argentino.

El cierre dejó una imagen potente: el río, el Monumento iluminado y cientos de miles de voces coreando clásicos del repertorio del rosarino, en una noche que la ciudad ya inscribe entre sus grandes celebraciones culturales.