11 C
Rosario
lunes 22 julio 2024
spot_img

Un mapa refleja las situaciones de acoso y abuso que viven las mujeres

La violencia en el espacio público es una de las violencias menos visibilizadas. Cuantas veces fuimos acosadas por nuestra ropa, por nuestros escotes. Cuántas veces nos apoyaron en el transporte público. Las mujeres día a día estamos expuestas a miles de situaciones en donde somos inferiores a la clase dominante: el hombre heterosexual. A raíz de esto, surge MIAA (mapa interactivo del acoso y el abuso) un proyecto impulsado por activistas ciclistas que buscan visibilizar el acoso y abuso sexual en los espacios públicos y privados.

“Esta es una iniciativa de dos arquitectas de La Plata, Irene Bilmes y Elisa Deschamps, que lo llevan adelante en La Plata y que contempla todas las formas de violencia de género, no solamente del acoso callejero, es decir todos los casos de abusos y acoso que se dan en al ámbito público, sino también en los espacio privados como por ejemplo la violencia obstétrica”, cuenta Mariana Salvador del Colectivo Santa Fe en Bici. Ella junto a Yamila impulsaron la herramienta en la ciudad de Santa Fe. Ambas son ciclistas y se pusieron el proyecto al hombro, hartas del acoso callejero, una de las principales violencias más naturalizadas.

El lanzamiento de la plataforma digital fue en los primeros días de julio de este año, y desde entonces han recolectado más de 300 relatos: en su amplia mayoría se expresa que frente a la situación de violencia no se realizó una denuncia formal y que la sensación que vivió quien subió el relato fue de vergüenza, indignación, miedo, asco y sentimientos similares.

“Los relatos se producen en la mayoría en los espacios públicos, que son las calles, las plazas y en tercer lugar el transporte público, por eso desde Santa Fe en Bici trabajamos en conjunto con Mapas de lo Efímero, para poder replicar la experiencia de la ciudad de La Plata, con el mapeo como herramienta, registrando los recurrentes relatos sobre el miedo/inseguridad que genera para muchas personas moverse por la ciudad y ser víctima de alguna forma de violencia“, relata Mariana.

Cuando una niña, mujer, adolescente e identidades disidentes se encuentra ante una situación de violencia impacta negativamente en su accesibilidad a derechos fundamentales como en el caso de la salud, educación, empleo. ¿Por qué tenemos que cuidarnos para salir a la calle?

“Se me para enfrente un hombre y comienza a decir obscenidades sobre mi cuerpo y lo que me haría. Fue tal el asco que sentí que le respondo. Lo dejó en ridículo ante la gente que circulaba, que era bastante por estar cerca de un banco. Me sigue media cuadra”, relata uno de los testimonios.

“Este señor venían en bicicleta. Al cruzarme hace un giro en U. Pega otra vuelta para que lo vea y venía masturbándose. Miedo. Desesperación. Faltaban metros para ingresar a mi casa. Esos metros los hice corriendo con el corazón en la boca”.

“Las enfermeras y anestesista, todas mujeres, cuando me estaban por hacer la cesárea, yo estaba muy nerviosa y ellas sólo me gritaban y amenazaban. Luego del parto, que fue uno de los peores momentos de mi vida culpa de ellas, mientras me curaban la herida, yo no podía hablar por la anestesia, la enfermera me insultaba, me decís que sabía que yo no iba a llegar a un parto natural, que cuando me vio de lejos se dio cuenta que no llegaba y muchas otras barbaridades. En un momento tan delicado y complejo las enfermeras nunca brindaron apoyo y encima me insultaron. No podía hacer ni decir nada por la anestesia y por el momento en sí mismo. Hasta hoy me arrepiento de no haber denunciado”. Claro relato de violencia obstétrica.

Cómo funciona

La herramienta es de fácil acceso (http://santafeenbici.com.ar/MIAA/ ), una vez seleccionada la opción “registrar relato” te direcciona a un formulario para que cuentes tu situación, tanto en el ámbito público como en los lugares privados. La denuncia es anónima y es necesario que coloques todos los detalles, dirección, cuál fue la situación, que sensaciones tuviste y si lo hablaste con alguien. Si bien la mayoría de los relatos refleja el llamado “piropo” callejero, los testimonios cuentan agresiones verbales, violaciones, hombres que se masturbaron frente a las chicas, golpes, amenazas y violencia obstétrica.

Este semana el mapa llegó a Cipolletti y ya se reflejan varios casos de acoso y abuso callejero. “Elevar esta herramienta a nivel nacional sería re importante para poder visibilizar, es decir, la visibilización que es lo que plantea el mapeo ya es una acción en sí. Poder visibilizar esto que se produce constantemente y sistemáticamente y que tienden a minimizarse por eso el Hashtag era #Siesparatanto”

Además, hay tratativas para que este mapa empiece a circular por la ciudad de Rosario. “Nosotras estamos desarrollando herramientas de acción en esos lugares. Mapas de acceso público así que cualquier persona que lo vea puede llevar a cabo algún tipo de política pública para prevenir”. Pero la visibilización no es solo de manera virtual, hay una segunda etapa que es llevar a través de diferentes acciones, la realidad que sufren las mujeres a los lugares donde fueron acosadas, abusadas, o agredidas verbalmente.

“Nosotras la primer acción que hicimos fue tomar todos los relatos que sucedieron en la avenida más iluminada y segura de la ciudad para demostrar que allí también se producían y que no hay espacios libres de violencias y pegamos los relatos en el lugar. También creamos un juego, muy similar al juego de la oca pero que atraviesa y representa lo que a las mujeres nos pasa desde que salimos de nuestros hogares y hacemos cualquier recorrido y ese juego está a disposición”, cuenta Mariana.

No te calles, no te asustes, no te intimides. No estás sola. No solo podes reflejar en esta herramienta, sino además te puedes refugiar en las mujeres porque hay que cuidarnos entre nosotras. Hay que decir basta a esta humanidad que nos somete constantemente a situaciones de riesgos y que atentan contra nuestra integridad física y mental.

Porque esa sensación de miedo, de terror que te invade por el cuerpo no es una sensación que deberíamos vivir cuando salimos a las calles, cuando tomamos un colectivo e incluso podemos vivir situaciones en nuestros lugares de trabajo. Mujer no te quedes callada.

 

⠀Leé también⠀

⠀Lo último⠀