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sábado 20 julio 2024
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Sudáfrica le ganó una final apretadísima a Nueva Zelanda y se consagró campeón

Los Springboks festejaron en París tras un partidazo frente a los All Blacks gracias a cuatro penales de Pollard, lograron su segundo título al hilo y el cuarto de su historia, récord absoluto en el mundo ovalado

En un duelo tan electrizante como disputado, Sudáfrica impuso condiciones ante Nueva Zelanda y se quedó con una victoria 12-11 en la finalísima del Mundial de rugby que se celebró en un Stade de France de París repleto de estrellas.

El hombre clave en el triunfo de los Springboks fue Handre Pollard, autor de todos los tantos del elenco africano, que se convirtió en el único seleccionado en ganar cuatro veces la Copa Webb Ellis, superando por uno a los All Blacks.

El partido decisivo comenzó a puro ritmo, con una falta de Shannon Frizell que derivó en una tarjeta amarilla y dejó a los neozelandeses con uno menos por diez minutos. Esa acción también sacó de la cancha a Mbongeni Mbonambi (ingresó Deon Fourie) y le dio la oportunidad a Pollard de anotar los primeros tres puntos para los Springboks con un penal cargado de suspenso, ya que la pelota pegó en el poste antes de ingresar.

La asfixiante presión sudafricana desorientó a los All Blacks, quienes cedieron terreno y fueron nuevamente vulnerados en dos oportunidades por la precisión de Pollard. Los de Negro pudieron anotar recién en el minuto 16 con un penal de Richie Mo’unga.

A los 27 se produjo una jugada clara en el partido: tras una intervención del TMO por tackle alto, el capitán Sam Cane vio la amarilla y registró la segunda tarjeta en media hora de juego, aunque casi enseguida la decisión de los árbitros fue cambiada a expulsión. Golpazo total para Nueva Zelanda, que encima recibió otro penal en contra de Pollard para el 3-12 parcial.

 

Fue en ese momento cuando apareció toda la jerarquía y amor propio de los hombres de negro, que primero salvaron un try con un tackle salvador de Cheslin Kolbe y luego descontaron con otra patada efectiva de Mo’unga para establecer el 12-6 antes del entretiempo.

Sudáfrica salió a jugar el complemento decidido a liquidar el pleito, pero falló dos chances claras de try, una bien contenida por el equipo oceánico y otra que no pudo plasmar Kurt-Lee Arendse. Encima Siya Kolisi vio la amarilla por tackle alto y metió en partido a los All Blacks, que con coraje y potencia logró llegar al in goal de los Springboks a través de Aaron Smith, pero el árbitro Wayne Barnes, apoyado por la revisión del TMO, invalidó la conquista.

Pero de tanto ir tuvieron su recompensa los neozelandeses con el try de Jordie Barrett. El tema es que Mo’unga falló la conversión que hubiera puesto a su equipo adelante en el marcador, aunque claro: todavía quedaban casi 20 minutos por jugar. Pero los de Verde aguantaron con decisión el embate de los All Blacks y hasta cerraron el partido jugando cerca de la línea rival.

La Webb Ellis se vuelve a ir para Sudáfrica, que con cuatro coronas ahora aventaja por una a Nueva Zelanda. El mítico Stade de France de París, que el sábado había registrado la derrota de Los Pumas ante Inglaterra por el tercer puesto, fue escenario de una definición mundialista histórica, la segunda entre las dos potencias más importantes del rugby tras la disputada en 1995 en Johannesburgo, que también ganaron los Springboks a puro penal.

 

Fuente: El ciudadano

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