Mientras se profundiza la crisis en el PAMI, el sistema de salud pública atraviesa un escenario de alta conflictividad en todo el país, con reclamos gremiales, medidas de fuerza y denuncias por falta de recursos.
La presidenta de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa), María Fernanda Boriotti, advirtió que el instituto mantiene una deuda superior a los 500 mil millones de pesos con prestadores. En ese sentido, apuntó contra la política económica del Gobierno nacional: “El instituto tiene una deuda de más de 500 mil millones de pesos con los prestadores. Caputo pisa los pagos para sostener su falso equilibrio fiscal”.
Asimismo, cuestionó al ministro de Salud, Mario Lugones, al señalar que “trasladó ese ajuste a las prestaciones”, lo que impacta directamente en trabajadores y jubilados. “Sin remedios y sin atención, el sector público va a estar estallado”, alertó.
En paralelo, el conflicto sanitario se replica en diferentes provincias. En Tierra del Fuego, el gremio Siprosa denuncia la posible eliminación del régimen de dedicación exclusiva, vigente desde hace décadas. Según advierten, la medida provocaría fuga de profesionales, sobrecarga laboral y deterioro en la calidad de atención.
En Santa Cruz, trabajadores nucleados en Aprosa finalizaron un paro de 48 horas en reclamo de la apertura de paritarias y una urgente recomposición salarial. En tanto, en la provincia de Buenos Aires, médicos del Hospital Erill de Escobar realizaron un paro de 24 horas tras el despido de siete profesionales de guardia, lo que —según denuncian— agrava la sobrecarga laboral y pone en riesgo la atención.
A esto se suma el deterioro edilicio del nosocomio, con falta de mantenimiento, filtraciones, escasez de medicamentos y equipamiento obsoleto.
Por su parte, en Chubut, el gremio SISAP convocó a una asamblea en el Hospital Zonal de Trelew para exigir paritarias, pago de adicionales y refuerzo de personal. En Neuquén, Siprosapune llevó adelante una jornada de visibilización frente al Hospital de Plottier, donde denuncian renuncias masivas y el debilitamiento del sistema público.
En la región, profesionales de la salud agrupados en Siprus Rosario realizaron un abrazo solidario al Centro de Salud N°36 “Pichincha”, con el acompañamiento de vecinos y organizaciones sociales. La protesta se enmarca en un reclamo por mejores condiciones laborales y mayor inversión en el sistema sanitario.
En un contexto donde aún no hay definiciones claras sobre cómo se resolverá la situación del PAMI, el conflicto sanitario continúa escalando y mantiene en alerta a trabajadores, pacientes y comunidades en todo el país.


