La iniciativa del senador del Nuevo Espacio Santafesino (NES) Armando Traferri que impulsa el uso de biocombustibles de manera masiva en toda la provincia de Santa Fe obtuvo la sanción definitiva durante la última sesión de la Cámara Baja en donde Diputados dio la media sanción que faltaba. Para consumar el Proyecto y transformarlo en Ley sólo resta la promulgación, del mismo, por parte del gobernador. La normativa establece que, entre otros, el transporte público y los vehículos oficiales deberán utilizar biodiésel o bioetanol de forma pura o en el mayor nivel posible de mezcla y se otorgarán incentivos fiscales para que los privados también lo hagan. De esta manera se procura fortalecer la producción de estos combustibles renovables, de los que Argentina es la primera exportadora a nivel mundial, concentrando en Santa Fe el 80 por ciento de esa generación.
El programa tiene por objetivo la utilización masiva de biodiésel, bioetanol o los combustibles renovables que pudieran surgir en la actividad agrícola y ganadera, el transporte de cargas de productos agropecuarios, los espectáculos públicos, las empresas de logística, encomiendas, correos, los vehículos de la flota del gobierno provincial, municipal y de las empresas del Estado, las contrataciones de servicios y de obras públicas, las empresas de transporte de pasajeros, generación eléctrica y las operaciones de suministro de combustibles para buques amarrados en puertos situados en el ámbito de la provincia o en rada para ingresar, cargar o descargar en dichos puertos.
Así mismo, el texto, aclara que las empresas privadas que cumplan con la finalidad de la presente ley deberán ser beneficiadas con el otorgamiento de exenciones impositivas: “Sin perjuicio de los beneficios promocionales que pudieran otorgar otras leyes vigentes, el Poder Ejecutivo deberá otorgar beneficios tributarios consistentes en la exención y/o reducción del impuesto sobre los ingresos brutos, sellos y/o patente única sobre vehículos, según lo establezca la reglamentación, por períodos determinados que no podrán resultar inferiores a un año”.
Para dar cumplimiento al programa se establecen una serie de criterios. Por ejemplo, en los pliegos de contratación de obras públicas y/o servicios se deberá incorporar la exigencia de uso de biodiésel al 100 por ciento (B100) en los equipos que se utilicen, en la medida que sea técnicamente viable y no se encuentre prohibido expresamente por el fabricante de los mismos o sus certificados de garantías estableciendo una proporción de acuerdo al tipo de la obra o del servicio. Además, todas las empresas de transporte público “que sean beneficiarias del subsidio provincial que se otorga a las mismas, o de cualquier otro subsidio a crearse en el futuro, deberán utilizar obligatoriamente combustible biodiésel al 100 por ciento”.
“Los biocombustibles son un importantísimo aporte al medioambiente y al cuidado de la salud porque son un producto renovable, biodegradable, no tóxico, libre de azufre y elementos cancerígenos, promoviendo la responsabilidad social de las empresas que lo elaboran y las sociedades que lo consumen”, indicó al impulsar el proyecto Traferri, quien agregó: “Haciendo una comparación con la producción de petróleo, la capacidad instalada de producción de biodiésel en Santa Fe equivale a 58.000 barriles por día, lo que es igual a la suma de la producción petrolera de varias provincias argentinas que explotan este recurso mineral”.
En Santa Fe, actualmente, la industria de los biocombustibles genera en la provincia 9 mil empleos directos y hasta 15 mil indirectos. Asimismo, Santa Fe es la única que produce los 4 biocombustibles: bioetanol de caña, bioetanol de maíz, biodiésel pyme y biodiésel industrial. Además de tratarse de una fuente de energía renovable que puede producirse en el país, está comprobado que el uso de biodiésel en el transporte público reduce las emisiones de contaminantes.
La incorporación del biodiésel al consumo de combustibles fósiles interno permite al país el ahorro anual de 550 millones de dólares en divisas en importaciones de gasoil y aporta 270 millones de dólares en materia de recaudación fiscal. Además, se exportan 1.000.000 de toneladas, unos 700 millones dólares. Por otra parte, la adición del bioetanol al consumo de combustibles fósiles permite el ahorro de 450 millones de dólares en divisas en importaciones de naftas y aporta 225 millones de dólares en materia de recaudación fiscal.
“Argentina es el tercer exportador mundial de poroto de soja que es el producto primario, pero es el primer exportador mundial de aceite, harina y biodiésel de soja, superando ampliamente a Brasil y Estados Unidos, lo cual determina y expone claramente la capacidad y posicionamiento agroindustrial del país en el mundo”, concluyó Traferri.


