Juan Martín Del Potro protagonizó este martes un regreso de película sin final feliz al circuito después de dos años y medio parado y con cuatro cirugías a cuestas, con el Argentina Open como excusa y un partido ante Federico Delbonis en el que generó una atmósfera única que sólo él puede lograr en el tenis argentino. Fue derrota y retiro de la actividad profesional para Delpo, que lloró y se despidió ante una ovación.
Su amigo Delbonis le ganó por 6-1 y 6-3, aunque el resultado será una anécdota en la historia, en el último partido de uno de los más grandes deportistas de la historia argentina.
“No era lo que yo quería sino que la salud me lleva a tomar una decisión poco convencido, pero creo que hice demasiado esfuerzo estos dos años y medio para poder remontarla, como hice otra veces”, comenzó diciendo Del Potro entre lágrimas, y ante una ovación de todo el estadio, luego del encuentro.

Delpo puso en duda su participación en el ATP 500 de Río de Janeiro de la semana próxima, cuya idea original era disputar después del Argentina Open: “Corrí más de lo imaginaba, las condiciones de juego eran lentas, muy pesadas. Eso no favorece mi juego. Ahora mismo no tengo claro lo de Río, en su momento la ilusión sí era jugar los dos torneos, porque quizás allá pueda vivir algo similar. Calculo que mañana o pasado mañana lo hablaremos y tomaremos una decisión, sí dejo claro que con o sin Río haré un parate, y voy a priorizar vivir la vida sin dolor”.
El tandilense no dejó de destacar las ovaciones que todo el Buenos Aires Lawn Tennis Club le dedicó durante la noche: “Ver la cancha como la vi es el mejor premio que me podía faltar para terminar esta etapa. Me voy super feliz de haber jugado un partido más, de haber vivido o que viví. Lo que se vivió dentro de la cancha no es fácil que pase”.


