Por: Fabian Peralta
Estamos viviendo momentos políticos que nos preocupan y mucho: La violencia, el
narcotráfico, la disputa por los territorios de bandas narcocriminales, la corrupción, etc.,
golpean nuestra realidad cada día. La respuesta esperada es la aplicación de acciones
que apunten a una política integral; pero por el contrario se siguen planteando, para
abordar un tema complejo, propuestas fáciles, simples, que peguen en la prensa, que
generen titulares y nada más. Tan sonoras como ineficientes.
Para los que venimos bregando por un abordaje integral que enfrente la situación del
consumo de sustancias más allá de lo represivo, el proyecto de Juliana Di Tullio, Anabel
Fernández Sagasti y el resto de los senadores del Frente de Todos, que busca establecer
la realización obligatoria de un examen de detección de metabólicos de drogas ilegales en
orina al menos una vez al año y de manera aleatoria, nos parece un despropósito.
Nos preocupa, y mucho, que quienes tienen la llave para trazar políticas de impacto que
ataquen de manera directa y eficaz esta problemática que tanto nos afecta, expresen con
tal liviandad salidas inconducentes que nada aportan a la construcción de un nuevo
paradigma. Muy por el contrario.
Cíclicamente escuchamos y leemos que hace falta una ley de derribo para acabar con los
narcos, que hay que subir penas, que hay realizar rinoscopias a miembros de las fuerzas
de seguridad y a funcionarios, que hay que involucrar a los militares en cuestiones de
seguridad interior, etc. Es un cúmulo de recetas fracasadas que de tanto en tanto
pregonan los que sustentan el actual paradigma represivo. Disfrazan de novedosas las
políticas que hace 50 años implementan y que solo agudizaron el problema.
La propuesta, increíblemente, llega ahora con el “Antidoping para todes”, un absurdo
jurídico propiciado por parte de los sectores supuestamente progresistas que, a los
hechos me remito, responden con las mismas recetas que la derecha más rancia del país.
Creo que el problema de algunos nuestros funcionarios no es sí son consumidores o no
de sustancias ilegalizadas. Los problemas de algunos de nuestros funcionarios son los
niveles de corrupción, desidia e incompetencia.
La hipocresía de la iniciativa anunciada en conferencia de prensa es tal que se apega al
paradigma de “drogas buenas” y “drogas malas” por lo que el consumo de las drogas
legales no sería auditado.
Siguiendo al pie de la letra la propuesta, suponiendo que en algún caso se detecte un
caso de consumo problemático o comportamiento adictivo, ¿que se haría con aquella
persona? No sabemos
Creemos que las legisladoras autoras de esa iniciativa y sus colegas del congreso
podrían aportar y mucho para que se cumpla el “Fallo Arriola” dictado por la Corte
Suprema de Justicia de la Nación en el 2009 y que expresa que la actual ley N º 23.737
es inconstitucional. Hace 14 años que el Congreso de la Nación está incumpliendo este
fallo que despenaliza la tenencia de sustancias para consumo personal.
Quienes venimos realizando un trabajo territorial desde hace años en la sociedad civil,
sabemos que la gravedad de la situación nos obliga a pensar más allá de lo represivo. Por
eso, vendría muy bien que el Congreso Nacional y el Frente de Todos tome e impulsen
desde la Legislatura un tratamiento y debate serio sobre la regulación estatal del uso del
cannabis para uso adulto. Se habla del uso medicinal e industrial pero nada se dice del
uso adulto. Uruguay es un ejemplo a seguir.
También la Senadora y sus pares podría exigir al Poder Ejecutivo Nacional, que dicho sea
de paso es del Frente político que la propia legisladora integra, que reglamente de una
buena vez la ley N° 26.934 que crea el Plan Integral para el Abordaje de los Consumos
Problemáticos 1 . Dicha ley fue sancionada en 2014 y nunca fue reglamentada. Pasaron
los últimos años de Cristina, los cuatro de Macri y tres de Alberto Fernández y ninguno
tomó la decisión política de ponerla en funcionamiento.
Y si la legisladora y su bloque quieren comprometerse en serio con el tema, también
podrían poner en agenda el debate sobre autocultivo de cannabis. Hoy los y las
cultivadore/as padecen todo tipo de vulneración de derechos. Son víctimas de atropellos
policiales y de robos constantes de sus plantas. La ilegalidad les impide hasta hacer la
denuncia.
El proyecto que presentaron la/os legisladores/as del Frente de Todos atrasa y refuerza el
paradigma represivo que ya fracasó en todo el mundo. Pasó más de medio siglo desde
que el ex presidente Richard Nixon lanzara la “guerra a las drogas”. Hoy vemos que han
aumentado la producción, el tráfico y el consumo. Además, en nuestros países, a la par
de la desigualdad, creció la violencia vinculada al narcotráfico y la disputa por el territorio.
La gravedad de la situación nos obliga a ser serias/os y a propiciar debates leales.
Renunciando al atajo de las propuestas que además de ser reiteradas son viejas,
ineficientes y que nos alejan de aportes reales.
Quand j’avais décidé d’essayer Levitra Générique, c’était à la fois une décision et un défi. J’ai dû essayer différents médicaments car c’est ce que mes médecins ont recommandé. Ma vie sexuelle a été médiocre pendant plusieurs années et, avant de commencer avec Levitra Générique, il y avait une autre alternative que je pouvais prendre avec des médicaments, que mon corps avait toléré, mais qui ne m’a pas apporté la satisfaction sexuelle dont j’avais besoin.


