La secretaria general de ATE Rosario, Lorena Almirón, criticó con dureza la política salarial y social impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro y aseguró que numerosos trabajadores estatales deben realizar otras actividades para poder afrontar los gastos cotidianos.
“Hoy los estatales tienen que vender pastelitos para llegar a fin de mes”, expresó la dirigente durante una entrevista realizada por Ariel Bullsico en Radio Aire Libre. Según explicó, muchos empleados públicos “tienen doble trabajo y el segundo empleo es precarizado”, una situación que no afecta únicamente a quienes se encuentran en las categorías más bajas.
Almirón utilizó su propia situación salarial para describir la pérdida del poder adquisitivo. “Pertenezco a Educación, gano 1.300.000 pesos y tengo 32 años de antigüedad, en una categoría en la que solamente hay alrededor de 100 personas en la región. Eso significa que más del 90% de las y los trabajadores de Educación de la provincia gana menos”, señaló.
Desde el sindicato estimaron que un trabajador necesita un ingreso mensual de 3.300.000 pesos para vivir dignamente, cifra calculada junto al Frente Social y Sindical para la Canasta Familiar. En ese sentido, la dirigente sostuvo que los salarios provinciales se encuentran muy por debajo de las necesidades reales de las familias.
La referente gremial también cuestionó el mecanismo utilizado por el Gobierno durante la última negociación paritaria. “Los compañeros están cansados de cómo se vienen dando las discusiones salariales. El Gobierno corrió astutamente el eje de los porcentajes de aumento hacia una suma mínima garantizada, que es una estafa”, afirmó.
De acuerdo con Almirón, las sumas fijas no remunerativas no realizan aportes a la caja previsional ni a la obra social, lo que genera una mayor desfinanciación. Además, advirtió que esta modalidad achata la escala salarial, al reducir las diferencias entre quienes recién comienzan a trabajar y quienes cuentan con décadas de antigüedad y se encuentran próximos a jubilarse.
La propuesta oficial contempla porcentajes escalonados hasta diciembre y una suma mínima garantizada que, según ATE Rosario, no alcanzará a los jubilados provinciales. Estos últimos recibirán con demora los porcentajes acordados, establecidos en 2%, 1,8%, 1,8%, 1,6%, 1,5% y 1,5%.
Las declaraciones se produjeron luego del cierre de la negociación paritaria provincial. En Rosario, el 95,2% de los afiliados había rechazado la propuesta y solicitado la realización de un paro provincial. Sin embargo, el Consejo Directivo Provincial aceptó la oferta oficial durante una asamblea a la que, según denunciaron desde la seccional local, no fueron formalmente convocados.
Almirón reclamó modificar el actual sistema de votación dentro del gremio, donde cada seccional representa un voto, independientemente de la cantidad de afiliados. “Hay que democratizar la paritaria. Cada trabajador y cada trabajadora debe valer un voto, no como ahora”, sostuvo.
La dirigente también afirmó que los trabajadores provinciales acumularon una fuerte pérdida salarial desde el comienzo de la actual administración. “Pullaro nos debe 10 millones y medio de pesos a cada trabajador y trabajadora provincial”, manifestó al referirse a la diferencia entre los aumentos otorgados y la evolución del costo de vida.
Además, cuestionó la reforma previsional, el sistema de presentismo y las condiciones laborales dentro del Estado. “Las y los compañeros deben ir a trabajar enfermos para no perder el premio trimestral, porque representa un número importante en salarios tan bajos”, advirtió.
Finalmente, Almirón aseguró que ATE Rosario continuará con las medidas gremiales. “No bajamos los brazos. Vamos a seguir con el plan de lucha y convocaremos a una asamblea para evaluar las acciones a seguir. Los compañeros han exigido un paro provincial”, concluyó.
El texto conserva las principales denuncias y cifras, pero ordena la información para darle mayor claridad y ritmo periodístico.


