Durante la última quincena de junio, el Concejo Municipal de Rosario fue escenario de seis jornadas cargadas de emoción, memoria e identidad nacional. En total, 795 personas integrantes de 20 instituciones realizaron la Promesa de Fidelidad a la Bandera Nacional, en una ceremonia que tuvo como protagonistas, en su mayoría, a adultos y adultas que no habían podido concretar este acto durante su etapa escolar.
La actividad fue encabezada por concejalas y concejales del cuerpo legislativo local, entre ellos Carolina Labayru, Sabrina Prence, Norma López, Juan Pedro Aleart, Agustina Gareis, Fabrizio Fiatti y María Fernanda Rey, quienes tomaron la promesa a los participantes en distintas jornadas desarrolladas durante el mes patrio.
El dato más significativo de la iniciativa fue la presencia mayoritaria de personas adultas. Para muchas de ellas, prometer fidelidad a la Bandera representó la posibilidad de saldar una deuda pendiente con su propia historia. Varias asistieron acompañadas por familiares, lo que convirtió cada encuentro en una experiencia íntima y colectiva, marcada por una fuerte carga simbólica y emocional.
Las jornadas reunieron a instituciones educativas de distintos niveles —inicial, primario, secundario y de formación para personas adultas—, además del Comité Organizativo y Cultural de los Pueblos Originarios de Rosario, centros de capacitación laboral, agrupaciones culturales y personas que participaron de manera particular. Esa diversidad reflejó una ciudadanía amplia y plural, dispuesta a vincularse con los símbolos nacionales desde un lugar propio, genuino y participativo.
Cada encuentro contó también con la participación del actor Santiago Pereiro y la actriz María Victoria Franchi, quienes interpretaron a Manuel Belgrano y Catalina Echevarría de Vidal. A través de recreaciones de época, relatos históricos y puestas en escena, trasladaron a los presentes a la Rosario de 1812, permitiéndoles conocer cómo era aquella ciudad ribereña, la historia de las baterías Libertad e Independencia y las decisiones políticas y militares que hicieron posible la creación de la Bandera Nacional.
De esta manera, la ceremonia no se limitó a un acto protocolar, sino que se transformó en una experiencia histórica, educativa y emotiva, capaz de resignificar el sentido de prometer fidelidad al símbolo patrio.
La presidenta del Concejo Municipal, María Eugenia Schmuck, destacó el valor de la iniciativa y remarcó la importancia de que el Palacio Vasallo haya sido escenario de estas jornadas. “Tener aquí a escuelas de todos los niveles, a pueblos originarios y a agrupaciones culturales nos recuerda que la Bandera no es un símbolo abstracto. Es algo que nos convoca a todos y a todas, sin distinción”, expresó.
Las seis jornadas se desarrollaron en el marco de un nuevo mes de junio en el que Rosario volvió a ocupar un lugar central como cuna de la Bandera Nacional. En ese sentido, la participación de 795 rosarinos y rosarinas fortaleció el carácter popular, democrático y profundamente ciudadano de la celebración.
“Que el Concejo Municipal haya sido el espacio elegido para que 795 rosarinos y rosarinas hagan suyo ese símbolo le da a esta celebración una dimensión que va más allá del protocolo; es la democracia expresándose en su forma más concreta y cotidiana”, concluyó Schmuck.


