La Justicia resolvió dejar en libertad al portero del jardín de infantes de barrio Empalme Graneros que había sido detenido semanas atrás por una investigación por presuntos delitos contra la integridad sexual de alumnos de la institución. La decisión fue adoptada por el juez Rafael Coria tras los avances de la causa, que no encontraron elementos que sostengan las acusaciones formuladas inicialmente.
El hombre, de 55 años, había sido arrestado el pasado 10 de junio luego de que se presentaran denuncias por supuestos abusos a tres niños que asistían al establecimiento educativo ubicado en La República y Cabal. Una semana más tarde fue imputado y quedó bajo prisión preventiva.
Sin embargo, durante el desarrollo de la investigación se realizaron las entrevistas a los menores mediante el sistema de Cámara Gesell y, según trascendió, ninguno de los testimonios aportó información que confirmara los hechos denunciados ni señaló al imputado como responsable.
A esos resultados se sumaron los informes médicos y psicológicos, que tampoco detectaron indicadores compatibles con situaciones de abuso.
Otro de los elementos que tuvo peso en la resolución judicial fueron las declaraciones del personal del jardín. Docentes y trabajadores manifestaron que, por la organización de las tareas y los horarios del establecimiento, el portero nunca permanecía a solas con los alumnos.
Incluso, uno de los menores mencionados en la denuncia asistía al turno tarde, mientras que el empleado cumplía funciones en un horario diferente, lo que, según la investigación, hacía imposible el contacto entre ambos.
Con este nuevo escenario, el juez consideró que ya no se mantenían las condiciones que habían justificado la prisión preventiva y ordenó la libertad del imputado, aunque la causa continuará abierta mientras se completan las actuaciones correspondientes.
El caso que conmocionó a Rosario
La detención del portero provocó una fuerte conmoción en la comunidad educativa de Empalme Graneros. El mismo día del arresto, un grupo de familiares de alumnos se concentró frente al jardín e intentó agredir al empleado, generando momentos de extrema tensión que obligaron a la intervención de un importante operativo policial.
Tras los incidentes, el Ministerio de Educación de la provincia dispuso la intervención del establecimiento y resolvió reemplazar a todo el personal, incluyendo directivos, docentes y asistentes escolares, mientras avanzaba la investigación judicial.


